La educación ha pasado de ser un instrumento para educar a las élites del país, o un bien de lujo accesible exclusivamente a las clases más fuertes económicamente, a ser el vehículo necesario tanto para la supervivencia y desarrollo de los estados como para la realización personal de sus individuos.
La educación es, desde un punto de vista estructural, un bien necesario, una inversión económica imprescindible y, por tanto, un bien jurídico necesitado de protección por parte de los ordenamientos jurídicos de los estados.
Desde un punto de vista individual, la educación es, hoy en día, un requisito imprescindible para la entrada en el mercado de trabajo, presupuesto ineludible para la adquisición de un determinado status económico y social. Actualmente existe una íntima correlación entre el derecho a la educación y el derecho al trabajo, y por otro lado, entre la política económica y la política educativa de los estados intervencionistas actuales.
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1 comentario:
¡Bien, Tanya! Cuando quieres haces las actividades. Otra cosa es que las entiendas, pero por lo menos ahí queda tu trabajo. Bien, de nuevo.
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